Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.: Este refrán sugiere que realizar ciertas acciones, como confesar a monjas o espulgar perros, es una pérdida de tiempo, ya que estas actividades pueden ser ineficaces o irrelevantes. La última parte, «predicar a niños», puede aludir a la idea de que los niños pueden ser difíciles de enseñar.