A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante: Este refrán hace referencia a una picadura o irritación causada por el alicante (un tipo de insecto). Sugiere que cuando alguien se enfrenta a una molestia, a veces se buscan soluciones inusuales o poco convencionales, como pedir que un cura cante para aliviar el malestar.