Este refrán sugiere que se debe ofrecer lo mejor de uno mismo en las prácticas religiosas o espirituales. Implica que las ofrendas a Dios y el respeto hacia lo sagrado deben ser de la más alta calidad o sinceridad.
Este refrán sugiere que se debe ofrecer lo mejor de uno mismo en las prácticas religiosas o espirituales. Implica que las ofrendas a Dios y el respeto hacia lo sagrado deben ser de la más alta calidad o sinceridad.