Este refrán indica que los esfuerzos (en este caso, «afeite») invertidos en algo que es efímero o de corta duración («flores nuevas») pueden ser en vano. Implica que no siempre es prudente invertir demasiado en cosas que no durarán.
Este refrán indica que los esfuerzos (en este caso, «afeite») invertidos en algo que es efímero o de corta duración («flores nuevas») pueden ser en vano. Implica que no siempre es prudente invertir demasiado en cosas que no durarán.