A las cosas menudas, el alguacil acuda y a las cosas grandes, el señor alcalde: Este refrán señala la importancia de abordar los asuntos de acuerdo a su importancia. Sugiere que los asuntos menores pueden ser manejados por una autoridad menor como un alguacil, mientras que los asuntos más importantes deben ser tratados por una autoridad superior como el alcalde.