A mantel puesto, tendrás amigos ciento; no de tu trato sino de tu plato: Este refrán nos dice que cuando ofreces comida o beneficios materiales, puedes atraer a muchas personas que se hacen «amigos» solo por interés propio. Resalta la importancia de ser cauteloso en las relaciones y reconocer quiénes son verdaderamente amigos leales.