Al ingrato, con la punta del zapato: Este refrán se refiere a la idea de que las personas ingratas o desagradecidas no merecen recibir ningún tipo de favor o amabilidad, incluso pueden merecer un trato despectivo.
Al ingrato, con la punta del zapato: Este refrán se refiere a la idea de que las personas ingratas o desagradecidas no merecen recibir ningún tipo de favor o amabilidad, incluso pueden merecer un trato despectivo.