Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también: Esta expresión parece sugerir que, independientemente de si alguien te quiere o te odia, es apropiado compartir lo que tienes con ellos, incluso si es un acto de generosidad hacia quienes te tratan mal. Sin embargo, esta puede ser una forma irónica o sarcástica de abordar la idea de ser generoso con quienes no te valoran.