Amistad que dice no, amistad que se perdió: Este refrán refleja una perspectiva sobre la amistad que es bastante rígida y absoluta. Sugiere que una amistad que no puede resistir una negación o rechazo a una petición o necesidad es frágil y carece de verdadera solidez. Subyace la idea de que si una amistad no sobrevive a la adversidad o a la imposibilidad de cumplir siempre las expectativas, entonces no es una amistad verdadera. A menudo, este tipo de mentalidad puede desalentar la honestidad y la comunicación abierta, ya que pone a la amistad bajo la condición de que debe ser complaciente para perdurar.