Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once: Este refrán hace referencia a la costumbre de tomar un aperitivo o bebida a media mañana, incluso si alguien es muy resistente o fuerte. Sugiere que hay momentos en los que uno puede permitirse disfrutar de placeres sencillos, independientemente de su fortaleza o resistencia.