«El día que arda la enramada, se verá la llamarada»: Este refrán sugiere que cuando se enciende una estructura cubierta de ramas o enredaderas (enramada), es solo cuestión de tiempo antes de que se vea una gran llamarada o incendio. Puede ser una metáfora para destacar la inevitabilidad de las consecuencias de ciertas acciones.