«El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre»: Este refrán humorístico sugiere que una persona delgada o flaca a menudo parece tener una resistencia inusual o puede soportar situaciones difíciles, incluso cuando no está hambrienta. Es un juego de palabras que juega con la idea de que la delgadez puede asociarse con la debilidad, pero no siempre es el caso.