«El jorobado no ve su joroba, sino la ajena»: Este refrán destaca cómo a menudo las personas son conscientes de los defectos o imperfecciones en los demás pero no reconocen los propios. La «joroba» aquí se refiere a los defectos personales.
«El jorobado no ve su joroba, sino la ajena»: Este refrán destaca cómo a menudo las personas son conscientes de los defectos o imperfecciones en los demás pero no reconocen los propios. La «joroba» aquí se refiere a los defectos personales.