«El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio»: Este refrán juega con las palabras «guache» (una persona ingenua o tonta) y «guache y medio», sugiriendo que el mejor remedio contra la ingenuidad es ser aún más astuto o sagaz. Implica que a veces, para tratar con personas ingenuas, se necesita cierta astucia.