«El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar»: Este refrán hace una comparación entre el consumo de aguacate sin sal y la falta de discernimiento o cuidado en la elección de alimentos. Sugiere que alguien que come aguacate sin sal, sin considerar los condimentos o acompañamientos adecuados, podría hacer otras elecciones alimenticias igualmente inapropiadas o insatisfactorias.