«En mi casa y en mis anchuras y tres ‘peos’ para el señor cura»: Este refrán, de carácter humorístico y coloquial, juega con el doble sentido de la palabra «anchuras». Puede sugerir que en la propia casa y situaciones personales, uno tiene el control y no está sujeto a las restricciones de otros, incluso bromeando sobre ofrecer tres «peos» (pedos) al cura como muestra de independencia.