«En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo»: Este refrán destaca la importancia de tener experiencia (representada por el viejo) y trabajo duro (representado por el burro) en una empresa o proyecto. Sin embargo, también advierte que el viejo no debe ser «tan burro» (incompetente) y el burro no debe ser «tan viejo» (estar en mal estado) para que el proyecto sea exitoso.