«Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame»: Se usa para describir a alguien que es sumiso o servil en exceso, llegando al extremo de lamer incluso la yunta del buey. Implica que la persona es extremadamente obediente o dócil.
«Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame»: Se usa para describir a alguien que es sumiso o servil en exceso, llegando al extremo de lamer incluso la yunta del buey. Implica que la persona es extremadamente obediente o dócil.