«Es tan torcido que hasta los perros lo orinan»: Se utiliza para describir a alguien con una personalidad o comportamiento tan desagradable que incluso los perros, que suelen ser amigables, lo evitan.
«Es tan torcido que hasta los perros lo orinan»: Se utiliza para describir a alguien con una personalidad o comportamiento tan desagradable que incluso los perros, que suelen ser amigables, lo evitan.