«Iranse los huéspedes y comeremos el pollo»: Este refrán se refiere a la idea de que después de que los invitados se vayan, se puede disfrutar de lo que quedó reservado o guardado. En un sentido más amplio, podría significar que después de que una situación pasajera termine, se pueden disfrutar las recompensas o beneficios restantes.