«Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte»: Este refrán destaca que la juventud no se basa solo en la edad cronológica, sino en la salud y la vitalidad de una persona. Una persona mayor puede considerarse joven si goza de buena salud, mientras que una persona joven puede sentirse vieja si padece enfermedades o dolencias.