«La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta»: Este refrán sugiere que a menudo, la persona que critica o juzga a alguien con más severidad o condena más fuerte tiene similitudes o comportamientos similares al objeto de su crítica. En otras palabras, es posible que quien señala los errores de otros también tenga sus propias deficiencias o imperfecciones.