La iglesia abierta y el sacristán en la puerta
Significado
Este refrán sugiere una actitud pasiva o poco comprometida por parte del sacristán (persona encargada de cuidar de la iglesia) cuando la iglesia está abierta y necesita atención. Puede usarse para señalar a alguien que está presente pero no se involucra en su deber o responsabilidad.
Temas: Dios y religión