«Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre»: Aconseja encontrar un equilibrio en la devoción religiosa. No debes ser excesivamente fanático ni indiferente en tu fe.
«Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre»: Aconseja encontrar un equilibrio en la devoción religiosa. No debes ser excesivamente fanático ni indiferente en tu fe.