A la hija mala, dineros y a casarla
Significado
Este refrán refleja una perspectiva anticuada y posiblemente sexista, sugiriendo que la solución para lidiar con una hija "problemática" es proporcionarle una dote ("dineros") y casarla. Implica que el matrimonio es una manera de "resolver" el problema de una hija rebelde o difícil.